Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Gota a gota, la mar se agota.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Saber más que Merlín.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Paciencia, cachaza y mala intención.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
No te fíes del enemigo que duerme.
Son nones y no llegan a tres.
El que come tierra, carga su terrón.
Campo bien regado, campo preñado.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Calles mojadas, cajón seco.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.