A buen sueño, no hay cama dura.
A braga rota, compañón sano.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
El que no tiene hijos los mata a palos.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Sigue los impulsos de tu corazón
Buscarle cinco pies al gato.
Se goza más amando que siendo amado
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
A quien has de acallar, has de halagar.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Hay desgracias con suerte.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Hijo mimado, hijo malcriado.
El cantar, alegra el trabajar.
Hay más días que sandías.
El humo al suelo, agua en el cielo.