Pierde enseguida el que desespera por ganar
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Hablar poquito, y mear clarito.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Sacar las castañas del fuego.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Pan no mío, me quita el hastío.
Ido el conejo me das consejo.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Está más "pegado", que mosca en melado.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Cada cual a lo suyo.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Boca ancha, corazón estrecho.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Al gorrino y al melón, calor.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Casa chica infierno grande.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
El que con lobos anda a aullar aprende.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Más ordinario que un moco en una corbata.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.