De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Puta en ventana, mala mañana.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Molino cerrado, contento el asno.
Buen podador, buen viñador.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Buen corazón vence mala andanza.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Salud y fuerza en el canuto.
El amor refresca como el rocío
Nada hay nuevo bajo el sol.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Donde no hay harina todo es mohína.
A consejo ido, consejo venido.
Un juego de cartas se juega con dinero
Chicharra que canta, calor adelanta.
Si existe, se ve
Amar a todos, confiar en nadie.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Casa hecha, bolsa deshecha.
Incluso el día más largo tiene un final
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
El saber no ocupa lugar.
Ladra de noche para economizar perro.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.