La nieve no rompe las ramas del sauce.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Reza, pero no dejes de remar.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Amor antiguo no se oxida
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
El que aconseja, no paga.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.