Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
El que aconseja, no paga.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Los pies van donde va el corazón
A otro perro con ese hueso.
Justo peca en arca abierta.
El movimiento se demuestra andando.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Estar como caimán en boca de caño.
La admiración alaba, el amor es mudo
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Deberás fondear pensando que has de levar.
En la duda, ten la lengua muda.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Peor que pulga en la oreja
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Nunca un peligro sin otro se vence.