Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Apaga la luz, Mañosón!
Abundancia y soberbia andan en pareja.
No hay sustituto para la experiencia.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
El hombre haragán trabaja solo al final.
A manos frías, corazón ardiente.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
A más beber, menos comer.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El diablo está en los detalles.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Pereza, llave de pobreza.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
El hable es plata, el silencio es oro.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Deja al menos un huevo en el nido
La curiosidad mató al gato.
Despedida de borrachos.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Habla poco, escucha más, y no errarás.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Boda mojada, novia afortunada.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.