Los tontos consiguen las mejores cartas
Ser un mordedor de pilares
La contemplación del vicio es vicio.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
A la hora mala no ladran los perros
La comprensión siempre llega más tarde.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Roer siempre el mismo hueso
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Sigue los impulsos de tu corazón
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
No se manda al corazón
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Lobos de la misma camada.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Ojo por ojo, diente por diente.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Es de bien nacido ser agradecido
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El sexo nos hace perder la cabeza
Ser feliz como pez en el agua
Vive y deja vivir.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
En casa del que jura, no faltará desventura.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
¿Quién con una luz se pierde?
La belleza es un reino que dura poco
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".