La pereza es la madre de todos los vicios.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Confía en lo que ves
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Freídle un huevo, que dos merece.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Consejo no pedido, consejo mal oído.
No hay mal que por bien no venga.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
No da un tajo ni en defensa propia.
No es bueno huir en zancos.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Quien no arrisca, no aprisca.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
A la virtud, menester hace espaldas.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Esposa prudente es don de Dios.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Persevera y triunfarás.
Pan duro, pero seguro.