El arco iris brilla después de la tempestad.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
La razón es de quien la tiene.
Más vale dar que la carga llevar.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Habla directamente al corazón.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Por su pico, se pierde el pajarico.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
El que habla es el que peca.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Cuenta errada, no vale nada.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Las migas son también pan.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
La buena mula en el establo se vende.
Donde hay patrón no manda criado.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Leer entre renglones.