El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Madre pía, daña cría.
Buena razón quita cuestión.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
La iglesia está cerca pero el camino es resbaloso; la taberna está lejos pero se puede andar con cuidado.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
La abundancia hace infelices a los ricos.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Santo que mea, maldito sea.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
El ignorante es poco tolerante.
El que bien te quiere no te engaña.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
En casa pobre no hay mujer buena.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
A persona lisonjera no le des oreja.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Desvestir un santo para vestir otro.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
La ley pareja no es dura.
Corrido va el abad por el cañaveral.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
A misa, no se va con prisa.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Aprendiz de todo, oficial de nada.