mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
A camino largo, paso corto.
Ama de cura, puta segura.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Burro amarrado, leña segura.
Hablar poquito, y mear clarito.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Ningún ladron quiere ser robado.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Quien duerme no coge liebre.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
El que mucho ofrece, poco da.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
A dádivas, no hay acero que resista.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
A tal señor, tal honor.
La excepción confirma la regla.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El que tonto nace, tonto muere.
Según serás, así merecerás.
Ama y guarda.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Cada uno es artífice de su ventura.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Andarse por las ramas.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.