Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
El amor entiende todos los idiomas
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Andarse por las ramas.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
Como te cuidas, duras.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Dinero de canto, se va rodando.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Quien siembra, siega.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Calumnia, que algo queda.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Entre salud y dinero, salud primero.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Indio con puro, ladrón seguro.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.