El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Donde hay obras, hay sobras.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Quien lengua ha, a Roma va.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Las palabras no cuestan plata.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
De la carta al timón, al revés la corrección.
Hace más la raposa que la curiosa.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
La suerte no es para quien la busca.
A braga rota, compañón sano.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Antes de meter, prometer.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
La flor no se conserva roja cien días.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Palabras sin obras, barato se venden.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Cada palo que aguante su vela.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Quien hace por común, hace por ningún.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.