Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Una rata dentro de una tinaja.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
El yerro encelado, medio perdonado.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Mujer casada, casa quiere.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
El que nace capacho, muere serón.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
El sueño quita el hambre.
La casa esta donde el corazón.
Al erizo, Dios le hizo.
El gañán y el gallo, de un año.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Sin virtud poco vale la salud.
Yo me morí, y que cosas vi.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Ave por ave, el carnero si volare.
Guerra avisada no mata soldado.
De higos a brevas, larga las lleva.
Hija que casas, casa que abrasa.
Vamos a ver dijo el ciego.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Al mal año, tarria de seda.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Hacerse de la vista gorda.
La muerte es imprevisible.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
No hay mal que por bien no venga.
Fruta que pronto madura, poco dura.
A donde fueres haz lo que vieres.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Buey viejo, lleva el surco derecho.