Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
El día que te casas, o te curas o te matas.
La boda de los pobres, toda es voces.
El que trabaja, no come paja
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Viajar con un amigo hace amar la vida
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Gente parada, malos pensamientos.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Moda y fortuna presto se mudan.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Del amor al odio, solo hay un paso.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
A todo coche, le llega su sábado.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Lo que es igual, no es trampa.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Después de la risa viene el llanto.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Alma sin amor, flor sin olor.
Burlas suaves traen burlas graves.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.