En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Trabajo empezado está medio hecho
El sabio calla, el tonto otorga.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Como te cuidas, duras.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Cólera de amantes resurgir del amor
Demasiada alegría es dolorosa
Amor con hambre, no dura.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Reloj y campana, muerto mañana.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Hacer algo de cayetano.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
La risa va por barrios.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
La tierra será como sean los hombres.
Cuidados ajenos, matan al asno.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Ira de hermanos, ira de diablos.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.