Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
A largos días, largos trabajos.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Pan no mío, me quita el hastío.
A la virtud, menester hace espaldas.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
El hablar es plata y el callar es oro.
Buena barba, de todos es honrada.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Hacer un viaje y dos mandados.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Dueña que mucho mira, poco hila.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Madre quiero ser, e hijos tener.
El perezoso siempre es menesteroso.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
El que se va no hace falta.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Ni lava ni presta la batea.
No hay mejor condimento que el hambre.
A mala suerte, envidia fuerte.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Calumnia, que algo queda.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
De pequeñico se doma al mimbre.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
El agua hace sudar; el vino, cantar.