A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Ítem de lista viñeteada
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Del lobo un pelo.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
La suerte y la muerte no escogen.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Propagación mear no espuma.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
El sueño es alimento de los pobres.
Toda desgracia es una lección.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
No se manda al corazón
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
A barbas honradas, honras colmadas.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
A más vivir, más sufrir.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Ojo al parche.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Chancho limpio nunca engorda.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies