Quien siembra favores, cosecha rencores.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
En Octubre, la oveja cubre.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Juego y paseo, solo para recreo.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
El que no habla, no yerre.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Perro ladrador, poco mordedor.
Pan a hartura y vino a mesura.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Pan y vino y carne, a secas.
Hay más días que longanizas.
Bolsa llena, quita las penas.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
El buen vino sin ramo se vende.
A ciento de renta, mil de vanidad.
El que mal anda, mal acaba.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Burro empinado, por hombres es contado.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.