La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Mudarse por mejorarse.
A palabras necias, bofetones.
El agua va siempre al río.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
La fantasía es el reposo del alma
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Amistad de carne y vino no vale un comino.
A quien labora, Dios lo mejora.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Mientras dura, vida y dulzura.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Inflama más la comida que las musas
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
La envidia acorta la vida.
La barba no hace al filósofo