Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Reniego de señora que todo lo llora.
A nadie le amarga un dulce.
Más enredado que un kilo de estopa.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Cartas cantan.
A ama gruñona, criada rezongona.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Serio como perro en bote.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
El vino hace buena sangre
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Año de brevas, nunca lo veas.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
A más beber, menos comer.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Casa labrada y viña heredada.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.