Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
No hay primera sin segunda
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Belleza de cuerpo no se hereda
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Quien madruga ojeras tiene.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Bicho malo nunca muere.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Más vale poco que nada.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Quién más te quiere, te hará llorar.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Donde hay amor, hay dolor.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Los pensamientos no pagan peaje
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Quien roba una vez, roba diez.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
A chico pié, gran zapato.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Quien ríe y canta su mal espanta
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
La edad primero que la belleza.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.