Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
A pan duro, diente agudo.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Hasta los animales cuidan sus crías.
El agua arruina el puente y el vino la mente
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Un día menos, una arruga más.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Hombre refranero, medido y certero.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Hasta la salud necesita descanso.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Tentar la huevera a las gallinas
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Yernos y nueras, en las afueras.
Moro viejo, mal cristiano.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Quien guarda valores, padece temores.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
De algo murió mi abuela.
Guagua que llora mama.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
El zorro viejo huele a trampa.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Abril, deja las viñas dormir.