El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Llamar al gato, gato.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
El que no chilla, no mama.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
No tienes dedos para el piano
Hablen cartas y callen barbas.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Madre dispuesta, hija vaga.
Ahí está la madre del cordero.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Pedir peras al olmo.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
No te pegues que no es bolero.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
La reputación dura más que la vida.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
La crianza es buena los trece meses del año
Mujer precavida vale por dos.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
La verdad sale en boca de los niños.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Carta echada, no puede ser retirada.
Querer matar dos moscas de un golpe
A liebre ida, palos al cubil.
La vida es un deber a cumplir
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Hay que dejar ir al mundo como va
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
No cabíamos en casa y parió la abuela.