La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Amar sin padecer, no puede ser.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Ni en pelea de perros te he visto
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Más vale oler a asno que a muerto.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Pueblo chico infierno grande.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Saber de pobre no vale un duro
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
De la risa al duelo un pelo.
Fue por lana y salió trasquilado.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
El amor mueve montaña.
El hombre nació para morir, es mortal.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Quien siembra llorando, siega cantando.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Lo cortes, no quita lo valiente.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
El que espera desespera.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Los extremos nunca son buenos.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
La paciencia no está entre los jovenes.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.