No hay refrán que no sea verdadero.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
El ídolo adulado pronto ennegrece
El hambre es una fea bestia
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Nunca te duermas en los laureles.
Una manzana roja invita piedras.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Si te he visto no me acuerdo.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
El que parte y reparte toca la mejor parte
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Ama al grado que quieras ser amado.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Cuando el pobre lava, llueve.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Freír todo el arenque para comer las huevas
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
El que apurado vive, apurado muere.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Dios nos libre de un ya está hecho.
Buena olla y mal testamento.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.