La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Morir sin perecer, es presencia eterna.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Más dañado que agua de florero.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
El tiempo vuela, que se las pela.
Unos mueren para que otros hereden.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
No hay mejor vecina que tu cocina.
El que necesita, te visita.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Acometer hace vencer.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Trabaja y no comerás paja.
A donde va encuentra un problema
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Si existe, se ve
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.