Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Dame gordura, darte he hermosura.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
El que nada tiene, nada vale.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
La gota que derramó el vaso de agua.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Retírate, agua, y veré quien labra.
La rata avisada, no muerde carnada.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Quien desprecia, comprar quiere.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Libro prestado, libro perdido.
Atente al santo y no le reces.
Quien escucha, su mal oye.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Los últimos serán los primeros.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Donde hay yeguas, potros nacen.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Al leñador caza, y al cazador leña.