Hablando mal y pronto.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Quien tiene candela, jamás se congela.
Un ten con ten para todo está bien.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Del ahorro viene la posesión.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Guay del malo y de su día malo.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
La noche es capa de pecadores.
El que se casa, quiere casa.
Amor comprado, dale por vendido.
En casa llena no hay mujer mala.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Casa de Dios, casa de tos.
Olla tiznada, bien es guisada.
Haz lo que creas que está bien.
Cuando me despierte me llamas.
Con dinero baila el perro.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Un fresno es bueno delante de la casa.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Hablara yo para mañana.
A barba, ni tapia, ni zarza.
A la hija, tápala la rendija.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
El jade necesita ser tallado para ser una gema.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Hay que coger al toro por los cuernos.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.