Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
Para el postrero no hay cuchara.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Asno con hambre, cardos come.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
No hay gato que no tenga uñas.
Las cosas caen por su propio peso.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
A quien espera, su bien llega.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Con pan, hasta las sopas.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Bueno es caer para más valer.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Nunca falta de que reírse.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Juego de manos, rompedero de ano.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
No acose, que la están peinando.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Agua en cesto se acaba presto.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Muerto por una, muerto por varias.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
La fortuna a los audaces ayuda.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Con pelito... no hay delito.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Te pido hojas y me traes ramas.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Contra la gota, ni gota.
Cara de beato y uñas de gato.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.