El arenque cuelga de sus propias agallas
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Contigo, pan y cebolla.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Esta lloviendo sobremojado
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Ante la duda, la más madura.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Quien solo vive, solo muere.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Amigos pobres, amigos olvidados
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Noviembre caliente, mayo helado.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Si te queda el saco.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Salud y fuerza en el canuto.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Pasado mañana, mañana será ayer.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Mejor prevenir que lamentar.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Es de bien nacido ser agradecido
Hijo sin dolor, madre sin amor.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
La alegría alarga la vida.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.