Lo que madura pronto, se pudre temprano.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
El que apurado vive, apurado muere.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Buena olla y mal testamento.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Magra olla y gordo testamento.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Quien madruga ojeras tiene.
Bicho malo nunca muere.
Más vale poco que nada.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Donde hay amor, hay dolor.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
A chico pié, gran zapato.
La edad primero que la belleza.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Hablen cartas y callen barbas.
Madre dispuesta, hija vaga.
Ahí está la madre del cordero.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Pedir peras al olmo.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.