Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
El deseo hace hermoso lo feo.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
La mentira nunca muere de vieja.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Come y bebe, que la vida es breve.
Bien ama quien nunca olvida.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
A perro viejo no cuz cuz.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
A batallas de amor, campo de plumas.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Como chancho en misa.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Donde comen dos comen tres.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Es de sabios cambiar de mujer.
En septiembre cosecha y no siembres.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
La confianza da asco
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
El pez grande se come al chico.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.