No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
A los cien años todos calvos.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Aquí hay gato encerrado.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Los patos marinos anuncian nieve.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Lo que dejes para después, para después se queda.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Cojo con miedo, corre ligero.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Idos y muertos, olvidados presto.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Persevera y triunfarás.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
A viña vieja, amo nuevo.
Casado por amores, casado con dolores.
Amor breve, suspiros largos
Al pan pan y al vino vino.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Matar dos pájaros de un tiro.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Mujer mayor, es la mejor.
Gallina vieja da buen caldo.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
La muerte, al pobre no se atreve.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
A los 60 pocos hombres conservan su herramienta, y es por regla general, que desde los 50 anda mal.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.