Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Buey que muge, todos le temen.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Beber y comer buen pasatiempo es.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Bueno de asar, duro de pelar.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Donde hay gallo, no canta gallina.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Agua tardera, agua maicera.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Es más infeliz que una mata de habas.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
El hombre es un animal de costumbre.
Faldas largas, algo ocultan.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.