Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Maña y saber, para todo es menester.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Cada mozo lancee su toro.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Pobre pero honrado.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
De lo perdido, lo que aparezca.
Molino que no muele, algo le duele.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
La necesidad hace maestros.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
El que guarda siempre encuentra.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Al hijo del rico no le toques el vestido.