Dar consejo es virtud de segundo orden.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Dueña que mucho mira, poco hila.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
El que se va no hace falta.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Quien no ama no vive
El nosotros anula el yo.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Calumnia, que algo queda.
No hay mejor condimento que el hambre.
Ni lava ni presta la batea.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
A mala suerte, envidia fuerte.
Rectificar es de sabios.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Saber uno los bueyes con que ara.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
De pequeñico se doma al mimbre.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Qué bien canta el tordo si está gordo.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Volverse humo.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
El buen vinagre del buen vino sale.