Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Madre piadosa cría hija miedosa.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
A buen sueño, no hay cama dura.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El vicio, saca la casa de quicio.
Burla con daño, no cumple el año.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
A refajo verde, ribete encarnado.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Jugar la última carta.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
La comprensión siempre llega más tarde.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Las uvas están verdes.
El burro hablando de olotes.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Vísteme despacio que estoy de afán.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
La libertad es un pan bien cocido
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
La prudencia es la fuerza de los débiles.