Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Gato con guantes no caza ratones.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
La buena hija dos veces viene a casa.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Esto es pan para tu matate.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
A feria vayas que más valgas.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
La cascara guarda el palo.
Un indio menos, una tortilla mas.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
A la hija muda, su madre la entiende.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.