El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Una buena bota, el camino acorta.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Pasará, sea lo que sea.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
La admiración alaba, el amor es mudo
Humo de hogar no empaña el cielo.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Las flores son para los muertos.
Tras el vicio viene el lamento.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
¿Usted qué come que adivina?
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El amor entiende todos los idiomas
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Donde manda el amo se ata la burra.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Más groso que el Guelpa.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
La casa esta donde el corazón.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Hablar por la boca del ganso.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día