Mientras dura, vida y dulzura.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Buenas cartas a veces pierden.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Saber de pobre no vale un duro
La belleza siempre tiene razón
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Es de sabios, cambiar de opinión.
El tiempo no pasa en balde.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Gran calma, señal de agua.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Hacer un viaje y dos mandados.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Racimo corto, vendimia larga.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Donde las dejan, las cobran.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Hay quien las mata callando.
Valentón y rufián, allá se van.
De Navidad a San Juan, año cabal.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Burro empinado, por hombres es contado.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
El que siembra, cosecha.
Las ideas están exentas de impuestos.
A cada rey su trono.
Malos reyes, muchas leyes.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Palabras sin obras, barato se venden.
Ser lento en dar es como negar.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.