Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Para que quiere cama el que no duerme.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Quien cerca halla, cerca calla.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
El tiempo todo lo amansa.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Ir a amarrar el zorro.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.