La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Hacer la del humo.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
La suerte la pintan calva.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Limpia tu moco, y no harás poco.
No hay año sin desengaño.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Hermanos hay tanto por hacer!
Pan no mío, me quita el hastío.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Genio y figura hasta la sepultura.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
La fe no tiene miedo.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Por lo que uno tira, otro suspira.
El muerto delante y la griteria atrás.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Aún está la pelota en el tejado.
Que chulo tu chucho colocho
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
¿Fiado?. Mal recado.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Más ordinario que un sicario en un burro.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.