Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Día que pasa, día que no, día perdido.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
No hay dos sin tres.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Un buen día vale por un mal mes
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Quien no sabe dar sabe recibir
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Año bisiesto, año siniestro.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Calle mojada, caja cerrada.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Hablar más que lora mojada.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).