Día que pasa, día que no, día perdido.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
No hay dos sin tres.
Un buen día vale por un mal mes
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Quien no sabe dar sabe recibir
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Año bisiesto, año siniestro.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
El que hambre tiene, con pan sueña.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Calle mojada, caja cerrada.
Hablar más que lora mojada.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.