Quien tiene dineros, compra panderos.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Después de toda oscuridad hay luz.
El mono vestido de seda mono se queda
Una maravilla, con otra se olvida.
A buen sueño, no hay cama dura.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
A buey viejo, pasto tierno.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Casa oscura, candela cuesta.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Está oscuro debajo de la lámpara
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
El hablar es plata y el callar es oro.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
De los muertos no se hable sino bien.
La gota que derramó el vaso de agua.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Por enero florece el romero.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
A buen hambre, no hay pan duro.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.