Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
El ladrón no roba jamás una campana.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Si existe, se ve
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Pedir peras al olmo.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
El tiempo todo lo cura
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
Se queja más que la llorona.
La palabra es playa, el silencio oro.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Después de la tempestad, viene la calma.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Hasta la muerte, todo es vida.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Cielo estrellado, tiempo variado.
De bajada todos los santos ayudan
La barca pasa, pero el río queda.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.