Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
La cara bonita y la intención maldita.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
La mula y la mujer son malos de conocer.
La suerte no es para quien la busca.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
No coma cuento coma carne.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Cabeza grande, talento chico.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
La abundancia mata la gana.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Lo que hoy es, mañana no es.
Al catarro, con el jarro.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Agua al higo y a la pera vino.
Más matan faldas que balas.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Lo que se ve, se aprende.