El ojo del amo hace más que sus manos.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
El que mucho habla, mucho yerra.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
La falta de progreso significa retroceso.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Risa liviana, cabeza vana.
Dar al olvido.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Buey suelto, rey muerto.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
Amor y señorío, no quieren compañía.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Buena fama es buena cama.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Bien vivió quien bien se escondió.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
A la hija casada sálennos yernos.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
El empezar es el comienzo del acabar.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Cada uno dice quién es.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.