Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
La labranza no tiene acabanza.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Todos son unos, muertos y difuntos.
A las diez en la cama estés.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
El corazón es un guía que los pies siguen
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Uno levanta la caza y otro la mata.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
El que bien te quiere te hará llorar.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
La palabra emitida no puede recogerse.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
El que no ama, no se desilusiona.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
No es nada, que del humo llora.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Se oye mal pero descansa el animal.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Arena y cal encubren mucho mal.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.