Al pobre el sol se lo come.
No le pongas tanta crema a tus tacos.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
De lo que come el grillo, poquillo.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
A lo hecho, pecho.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Se llena antes el ojo que el papo.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Pan con sudor, sabe mejor.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Como poroto de la chaucha.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
El amor encogido en poco es tenido.
Para conservar amistad, pared en medio.
El más avisado cae.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
En Abril, aguas mil.
Nadie da lo que no tiene.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.