San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Mayo frío, año de mucho frío.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Al bueno por amor y al malo por temor.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Casarse bajo el palo de la escoba
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Más vale tarde que nunca.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
El tiempo lo arregla todo
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
En enero, cada oveja con su cordero.
Pensando en pajarito preña'o
El mundo está vuelto al revés
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Hoy arreboles, mañana soles.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Detrás de la tormenta brilla el sol.